Carta a COQUI

Debates impostergables.

VOTAR EN TIEMPOS DE PERONISMO INCONCLUSO…

PERONISMO: Recupera su Doctrina de Humanismo Revolucionario o camina a ser un nuevo Partido Conservador.

La política tradicional nos instaló una capa cultural persistente en las militancias y dirigencias (de todas las edades, no hay problema generacional en este punto) impregnada de cortoplacismo y electoralismo extremos, que será de difícil superación hasta tanto no tengamos un sistema institucional distinto (ejemplo, modo Uruguay que se vota cada cinco años, quizás de nuestra parte agregando una elección general de Municipios al tercer año, que signifique una previa y a la vez fortalecimiento del semillero territorial esencial para la reoxigenación democrática desde abajo). Esta cuestión de trabajar esencialmente “para la próxima”, incidió mucho más de lo que creemos en la actual crisis de representación y la insatisfacción democrática que se percibe en todas las capas sociales de nuestra Comunidad. A estos elementos que impiden la posibilidad de acuerdos de corto, mediano y largo plazo, con propios y extraños, se suman dos deudas históricas que dejó el Peronismo – aún cuando tenía más fuerza institucional para empujarlas – como son:  el avanzar en la mejora continua de la calidad del Estado (en todos sus niveles) y el fortalecimiento también continuo de la Comunidad Organizada, en su conciencia y formatos orgánicos adecuado a los tiempos que corren, incluyendo partidos, sindicatos, movimientos, ONGs, clubes, sociedades de fomento, comités y UB, comisiones Vecinales, etc. AMBOS conceptos que son parte del ADN del Peronismo (ESTADO promotor de alta performance y COMUNIDAD organizada) que haya estado solo en el discurso simbólico y sin actualización político-doctrinaria adecuada, nos reinstaló en el Siglo XX sin detectar las exigencias y nuevos contextos del Siglo XXI. Estas debilidades y deudas históricas – sumados a otros rasgos de época (hiperpersonalismos, adicción a las selfies, vocación de carpa y no de campamentos, etc) – sin dudas constituyen el combo perfecto para el avance de los discursos y las políticas de todas las variantes de la derecha, que es sostenida y financiada desde los centros de poder del capitalismo, que en esta etapa de salvajismo tecno – político – judicial – mediático y armamentístico, si algo no le sirve es justamente, el viejo traje institucional de las democracias “representativas”. El problema es que el Pueblo percibe que este “traje” tampoco le sirva para resolver sus problemas, ni los cotidianos ni los de fondo:

¿Por qué el Peronismo y los sectores populares seguimos retrasados en los cambios estructurales ?, ¿ Por qué cuando accedemos al gobierno no avanzamos más profundamente y nos quedamos en una Agenda “desarrollista” (centrada en la Obra Pública y el extractivismo) o una Agenda simbólicamente “progre”…?, son sin dudas algunas de las numerosas preguntas que no alcanza a responder la consabida frase de la “escasa relación de fuerzas…” que se tiene,  al solo contar con el aparato burocrático de gobierno. Que las principales organizaciones nacionales y populares (Centrales obreras, Sindicatos – tal vez con la excepción parcial de SMATA – Cooperativas, Cámaras empresariales, los Partidos Políticos populares, etc) no cuenten ni se planteen contar con un Plan Estratégico que guíe su accionar, no podemos cargar en la cuenta de los vendepatrias. Es una debilidad endógena. Podemos seguir metiendo debajo de la alfombra el problema, pero en ese caso preparémonos porque la “actualización política y doctrinaria” se hará de cualquier modo, como ya se está siendo ahora: “de facto”, pero a través de los discursos neoliberales dominantes que circulan hegemónicamente. Y esto garantizará al sistema su histórico sueño húmedo: consolidar al Justicialismo como un Partido Conservador más del sistema.  Pero como ha sido en toda la historia del Peronismo, otro destino también es posible y está latente. Todavía quedan energías disyuptivas dentro del campo popular que pueden recuperar el Humanismo Revolucionario originario del Movimiento, que construyan anticuerpos y superen las excusas, para justificar porqué solo seguimos “resistiendo”, y no podemos retomar una Iniciativa Estratégica para Avanzar Sistemáticamente, y no solo espasmódicamente. Y la construcción de un camino profundamente transformador excede ampliamente a esa otrora mayoría nacional, conocida como “Peronismo”. Está en juego el conjunto de la Nación, y no hay Nación sin Región. Es decir, está en juego cada centímetro y cada familia de nuestro bendito suelo, por lo que el rol de espectadores no está previsto en esta historia.

Es en este marco, que nos permitimos compartir un texto que – nuestros compañeros del Chaco – decidieron dirigir al Presidente del Partido Justicialista del Chaco, el ex Gobernador Jorge Milton Capitanich, conscientes que estos debates se dan a lo largo y ancho del país. A sabiendas también que la agenda electoral bianual, es una oportunidad de poner sobre la mesa algunos de estos debates, y como decimos en algunas latitudes: “… vamos a conversar y planificar mientras seguimos cabalgando…”.

Relator: JLMigueles/nordesteargentino@gmail.com/3624539655.

PD: El «Movimiento 11 de Marzo» es una Corriente Interna del Movimiento Nacional Justicialista, que desde provincias del Norte Grande camina buscando articular esfuerzos que recuperen las mejor tradiciones del Federalismo Artiguista, el Irigoyenismo, del Movimiento peronista y los movimientos populares latinoamericanos.

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